
El presidente de la ASAP, Güido Rangugni, fue entrevistado recientemente en el programa "Datos no Relatos", de Panamá, donde desmitificó varios conceptos arraigados sobre la política fiscal y el rol del Estado.
Rangugni comenzó planteando una distinción clave: endeudarse no es sinónimo de irresponsabilidad. Aseguró que recurrir al crédito es válido cuando se trata de financiar obras de infraestructura que beneficiarán a la población durante las próximas décadas.
Sin embargo, encendió una alerta sobre los falsos equilibrios: "Un país puede estar en equilibrio fiscal y no ser responsable", ejemplificó, haciendo referencia a aquellos Estados que aumentan su gasto corriente atados al incrementos transitorio de ingresos, generalmente derivados del auge del precio de algún commodity, pero que luego, al caer el precio internacional, quedan con una estructura de gastos insostenible.
Uno de los puntos más contundentes de la entrevista fue cuando el presidente de ASAP remarcó que "gastar menos no significa eficiencia". Para Rangugni, la verdadera responsabilidad no pasa por la austeridad numérica, sino por la calidad y el impacto del gasto público, en un contexto de equilibrio de mediano y largo plazo.
En cuanto al financiamiento del déficit, Rangugni fue claro: si el gasto crece por encima de los ingresos genuinos, la factura termina pagándose de dos maneras no deseadas: a través de deuda que hipoteca a las generaciones futuras, o mediante la emisión del Banco Central, lo que deriva en un lastre a la economía en su conjunto, afectando el nivel de actividad.
La entrevista dejó un mensaje claro: la sostenibilidad fiscal no es un ejercicio de simple aritmética, sino una cuestión de planificación estratégica y eficiencia real en la asignación de los recursos.
Entrevista completa: https://www.youtube.com/watch?v=HbuGRR_w1Wk